Efectos de la reforma fiscal en la industria maquiladora

Escrito por CPC Jesús Castillo Parada el . Publicado en Comisión Fiscal

Efectos de la Reforma Fiscal

En diversos medios de comunicación se ha difundido la reforma fiscal para 2014, la cual entre otros aspectos, incluye modificaciones al régimen fiscal de las maquiladoras.

El propósito de este artículo, es manifestar algunos comentarios de los efectos en la industria maquiladora y que sin lugar a dudas la trastocarán.

Sin embargo, antes de comentar los efectos fiscales que derivan de la reforma que nos ocupa, es interesante revisar algunos aspectos que resultan trascendentes para mantener el régimen fiscal de dicha industria.

Antecedentes

El término maquila se originó en España, con los propietarios de los molinos que cobraban a los agricultores locales por procesar el trigo. Actualmente, el término “maquiladora” de manera general se concibe como la manufactura parcial o total, ensamble, reparación o empaque de productos para la exportación, que realiza una empresa Mexicana (la maquiladora) con equipo e insumos proporcionados por extranjeros.

Ahora bien, en México la industria maquiladora de exportación nace en los años sesenta, como respuesta económica al encarecimiento de la mano de obra que tuvo lugar en Japón y Estados Unidos, países altamente industrializados.

Adicionalmente, mediante un programa del gobierno federal de México, en mayo de 1965 se establece la política de fomento a la industria maquiladora de exportación en el norte del país, consistente en la industrialización de la frontera norte.

Al amparo de dicho programa, las empresas maquiladoras se responsabilizaron para crear fuentes de empleo, fortalecer la balanza comercial del país mediante una mayor aportación neta de divisas, así como contribuir a una mayor integración y coadyuvar a incrementar la competitividad internacional de la industria nacional y la capacitación de los trabajadores, sin dejar de lado el impulso, el desarrollo y la transferencia de tecnología en el país.

En 1966, se formaliza el programa y se construye el primer parque industrial en Ciudad Juárez, Chihuahua, el cual conlleva a la creación de una empresa maquiladora dedicada a la manufactura de televisores. Asimismo, en 1968 se funda el segundo parque industrial en Nogales, Sonora, con una empresa dedicada a la manufactura de plásticos.

Casi una década después, en 1973 surgieron parques industriales a lo largo de la frontera norte de México, destacando Baja California con poco más de cien empresas distribuidas en diversos municipios, tales como; Tijuana, Ensenada, Mexicali, entre otros. Luego siguió Tamaulipas con más de 50 industrias, distribuidas en los municipios de Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros. Posteriormente, en Sonora y Coahuila se instalaron más de cincuenta empresas.

En 1971 se incorpora al Código Aduanero el reglamento para la actividad maquiladora, y en 1972 se realizan las primeras modificaciones para ampliar el sistema de maquila a todo México.

Por otra parte, a partir de la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la industria de la manufactura y por ende las empresas maquiladoras de exportación, se catalogaron como una fuente importante en la generación de divisas para el país, sin excluir el número de empleos que ha generado, particularmente en la frontera norte.

Importancia de mantener el régimen y los incentivos fiscales de maquiladoras

Sobre la base de lo anterior, se puede confirmar algo que no es nuevo, y me refiero a que este tipo de actividades ofrece a los países desarrollados una extraordinaria alternativa para que a través de la subcontratación de maquiladoras Mexicanas, sus productos compitan en los mercados externos.

Asimismo, la industria maquiladora de exportación en México ha crecido por la demanda ascendente de los mercados externos, así como por los resultados de la política económica interna que ha impulsado la creación de enclaves industriales para la exportación y un aspecto muy relevante, sin restar importancia a los anteriores, la incorporación a la legislación fiscal de incentivos y un régimen específico para esta industria.

Adicionalmente, esta industria ha adquirido importancia, puesto que ha permitido a México tener un desarrollo tecnológico, una participación creciente en los mercados internacionales y una capacitación constante para los trabajadores que se emplean en este tipo de industrias.

También, es importante no perder de vista que en los primeros años de la década de los noventas, particularmente a partir de 1994, con la devaluación del peso y ya estando en vigor el referido TLCAN, empresas extranjeras incrementaron sus inversiones en nuestro país por las facilidades que ofrecía dicho tratado y por el cual la industria manufacturera pudo mantenerse y recuperarse de la crisis económica que azotaba al país, además que ante las miradas de otros países México empezaba a ser muy seductor para invertir, toda vez que existía y sigue existiendo la necesidad de generar más empleos y dado que la mano de obra era barata y lo sigue siendo, para los inversionistas resulta atractivo porque es un rubro muy importante en los costos de producción.

Como se puede observar, las necesidades actuales no son muy distintas a las de décadas anteriores, ya que actualmente México requiere crear empleos, generar divisas, mantener e incrementar la calidad en la mano de obra y continuar con la tendencia de la especialidad en las distintas tecnologías de punta.

Ahora bien, no es ajeno y es del dominio público que actualmente se está incrementando la inversión extranjera en nuestro país, no solo en la zona fronteriza del norte, sino que ahora en el bajío y centro del país, particularmente en los estados de Guanajuato y Querétaro, en el primero de ellos se distingue por la inversión en la industria automotriz generalizada por firmas asiáticas y en el segundo la nueva industria denominada aeroespacial.

El tipo de inversiones que se están llevando a cabo no son de aquellas denominadas “golondrinas”, las que en cuestión de horas pueden abandonar el país, sino que son de largo plazo. Esto es así porque se está invirtiendo en industrias que demandan construcciones, maquinaria y equipo, así como recurso humano con talento y experiencia, solo por mencionar algunos conceptos.

Es importante también no perder de vista que este tipo de inversiones conlleva a que proveedores nacionales y extranjeros de bienes y servicios se establezcan alrededor de este tipo de industrias, por lo que el efecto es exponencial y permite que la económica sea más activa; esto es que al existir una mayor actividad en la proveeduría de bienes y servicios, así como en la generación de empleos, los involucrados tienden al consumo, y así toda esta actividad en su conjunto genera riqueza que de alguna manera se convierte en recaudación, lo que abona a que nuestro gobierno tenga más recursos para enfrentar el gasto público.

Por lo anterior, reviste de gran importancia mantener el régimen e incentivos fiscales actuales de la industria maquiladora, ya que son factores que forman parte de la decisión de extranjeros para invertir y continuar invirtiendo en México, y es por ello que considero deben mantenerse, de otra forma esto pone en riesgo el que México siga siendo atractivo para invertir, sin dejar de mencionar que pueden dichos inversionistas buscar otros países para invertir, los que sin duda podrían brindarles mayores beneficios.

Reforma fiscal

La reforma fiscal para 2014, en particular para la industria maquiladora, fue motivada por los comentarios emitidos por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), en relación con los niveles de recaudación fiscal en México y la permanencia de regímenes fiscales que se consideran deberían de ser eliminados o restringidos.

Al respecto, a continuación menciono las principales reformas que desde mi punto de vista afectarán a esta industria:

Limitación en la aplicación de la exención parcial del Impuesto Sobre la Renta

El régimen fiscal de esta industria está fundamentado de manera importante en dos Decretos Presidenciales que actualmente otorgan beneficios fiscales a los contribuyentes y que fueron emitidos con fechas 30 de octubre de 2003 (exención en materia de Impuesto Sobre la Renta) y 5 de noviembre de 2007 (crédito fiscal en materia de Impuesto Empresarial a Tasa Única). Este último Decreto fue modificado con fecha 12 de octubre de 2011.

El primer Decreto versa en materia del Impuesto Sobre la Renta y fue promulgado como una medida de apoyo a la industria maquiladora en México derivado de la salida importante o migración de empresas hacia países en Asia, sobre todo a China. Como puede observarse, la antigüedad de este Decreto es importante, ya que tiene más de 10 años de vigencia y por esta misma razón pudiera ser que está en duda su eliminación, y me refiero a que está en duda porque no es claro en la reforma fiscal si fue derogado.

El segundo Decreto es en materia del Impuesto Empresarial a Tasa Única, el cual es un documento más reciente y que fue promulgado a finales de 2007 para disminuir el efecto negativo que se generaría para estas empresas con la entrada en vigor de la referida Ley. Este beneficio fue posteriormente extendido hasta 2013, en virtud de que originalmente se había otorgado únicamente hasta 2011.

Sin embargo, con la derogación de la Ley del Impuesto Empresarial a Tasa Única, la vigencia de este último Decreto resulta intrascendente.

Ahora bien, cuando evaluamos el futuro del primer Decreto, se puede concluir que al quedar eliminado habrá un efecto importante en el pago de impuestos por parte de estas empresas y la tasa para determinar el Impuesto sobre la Renta podría llegar a niveles , es decir por encima de la tasa corporativa actual del 30%.

Obviamente, esto tendrá un efecto trascendente en la competitividad fiscal de estas empresas si la comparamos con los regímenes fiscales existentes en otros países, y además posiblemente surgirán efectos de doble tributación, toda vez que algunos países mantienen una tasa corporativa inferior al 30%.

Cambios para efectos de Impuesto al Valor Agregado en las importaciones temporales de bienes al país

Otra de las actividades que está siendo cuestionada es la relacionada con la importación a temporal de bienes (materias primas y activos fijos). Actualmente, las empresas que operan al amparo de un programa IMMEX pueden llevar a cabo la importación de bienes sin el pago del Impuesto al Valor Agregado, esto en el entendido de que los bienes se mantienen importados de manera temporal y el impuesto se paga en caso de que los bienes sean importados de manera definitiva.

En opinión de la OCDE este esquema ha generado abusos en el diferimiento en el pago de este impuesto y en ocasiones se ha llegado a la omisión total del mismo.

Como parte de la reforma fiscal que nos ocupa, en materia del Impuesto al Valor Agregado se consideró gravar estas importaciones temporales. Ahora bien, en virtud de que el Impuesto al Valor Agregado es un impuesto “acreditable”, las empresas maquiladoras tendrán el derecho a acreditarlo o solicitarlo en devolución, por lo cual el principal efecto que se tendrá será un costo financiero muy alto porque está relacionado con el costo de dinero, ya que el impuesto será pagado al momento de realizar la importación de los bienes (que se paga al momento de que se lleva a cabo la importación) y se recuperará hasta el momento en que las empresas reciban la devolución por parte de las autoridades fiscales.

Es de destacar, que esta regla entrará en vigor un año posterior a la fecha en que se publiquen las reglas para obtener una certificación para estas empresas, ya que si dicha certificación se obtiene, entonces se otorgará un crédito equivalente al Impuesto al Valor Agregado pagado en la importación temporal, con lo cual se neutralizará el efecto.

Por lo anterior, es importante que estas empresas obtengan la certificación, ya que de lo contrario el costo financiero por este impuesto indirecto será un rubro importante en el costo de la operación de maquila.

Protección en materia de Establecimiento Permanente para los residentes en el extranjero

Otro tema que se ha considerado es el relativo a los cambios en materia de protección a los residentes en el extranjero para que no constituyan un establecimiento permanente en el país. Actualmente, el régimen fiscal de las maquiladoras ofrece “protección” contra la formación del citado establecimiento, ya que se entiende que las empresas maquiladoras están dejando un nivel adecuado de utilidades en el país en función de los bienes que le son proporcionados en consignación por un residente en el extranjero.

No obstante lo anterior, hay actividades que no están cubiertas en el esquema de manufactura tradicional, las cuales pudieran generar un establecimiento permanente del residente en el extranjero en México.

A este respecto, los efectos que produce la reforma que nos ocupa es que diversas empresas que hoy operan bajo dicho régimen, posiblemente ya no podrán continuar en el mismo, toda vez que se incorporó en la Ley del Impuesto sobre la Renta una definición de operación de maquila, que en términos generales es similar a la descrita en el decreto IMMEX publicado el 24 de diciembre de 2010. Las principales y trascendentes diferencias son las siguientes:

  • Que la totalidad de los ingresos deben provenir de las actividades productivas de la actividad de maquila, es de destacar que no es clara la reforma porque surge la duda si se refiere a los ingresos que derivan de la facturación en pecuniario o producción.
  • Al menos el 30% de los activos utilizados en la actividad de maquila deben ser propiedad del residente en el extranjero. Al respecto, es de mencionar que no se establece una protección contra esta obligación para quienes cumplieron con los requisitos de este régimen fiscal antes de 2010, tal como lo establece el citado Decreto, por lo que se puede interpretar que quienes no cumplan con esta formalidad tendrán que abandonar en 2014 este régimen.

Dado lo anterior, en 2014 diversas maquiladoras que hoy operan bajo este régimen tendrán que abandonarlo si no cumplen con los requisitos previstos en la nueva definición, y un riesgo es que pueden constituir un establecimiento permanente para el residente en el extranjero con quien tiene una relación de operación de maquila.

Comentarios finales

Considero que estas son los principales efectos que impactarán a las empresas maquiladoras, por lo que es conveniente dar un seguimiento cercano y preciso en como enfrentarán los efectos de la reforma fiscal 2014, ya que sin duda pueden afectar la competitividad de la industria y por lo tanto los inversionistas extranjeros podrían buscar esquemas que otros países han implementado en la búsqueda de inversión extranjera directa.

Por lo externado, tiene grandes beneficios mantener el régimen e incentivos fiscales actuales de la industria maquiladora, los cuales no se alejan de aquellos existentes desde el origen de dicha industria y que en términos generales brindan las siguientes bondades:

  • Creación de empleos.
  • Conocimiento y especialización en nuevas tecnologías.
  • Generación de divisas.
  • Incrementa el reconocimiento en el extranjero de la mano de obra Mexicana.
  • Influye en que la economía se mantenga activa.
  • Aporta a la recaudación.

Como se puede observar, esta reforma no ofrece los beneficios esperados y desalienta a la industria maquiladora.

Contacto:
Colegio de Contadores Públicos de Guadalajara Jalisco A.C. 
Oscar Wilde 5561, Jardines Vallarta, Zapopan Jalisco. CP 45020, 
Tel. (33) 3629 74 45, Fax (33) 3629 74 52
contacto@ccpg.org.mx


Ver mapa más grande